Iby apareció abandonada en la calle. Una chica, que le daba de comer,
la recogió cuando su estado empezó a empeorar y se la llevó a Judith a la clínica el 18 de septiembre de 2009. Tenía
piojos, estaba delgadísima y tenía una diarrea grave, que había
producido una dermatitis en la zona perianal.
Se recuperó estupendamente, se esterilizó y encontró adopción en noviembre de es mismo año. Pero
tenía un "pequeño" problemita más: tiene incompetencia del ureter, lo
que hace que pierda gotitas de orina, ella, con lo digna y señorita que
es... Necesita una medicación para evitar pérdidas cada 12 horas,
pero, por lo demás, no da ningún trabajo.
Es buenísima, cariñosa
hasta decir basta, pero siempre pide mimos suavemente: o te maúlla y
te mira, o te da con la patita. Se lleva bien con toda la gente,
incluídos niños, y con perros, pero los demás gatos le dan un poco de
miedo.