Garfo fue abandonado, quién sabe los motivos, pero en algún momento tuvo que ser un gato querido, estaba ya esterilizado. Algún humano iluminado debió pensar que dejándolo cerca de una colonia de gatos sería recibido con las patas abiertas e invitado a convivir amistosamente.
Cuando lo encontraron el 30 de noviembre de 2010, tenía una tremenda herida que le afectaba a todo el costado, el veterinario no pudo asegurarnos cómo se había producido, pero lo que sí estaba claro es que lo que se curaría con un poco de medicación y viviendo en un entorno seguro, en la calle probablemente habría significado una muerte lenta y dolorosa.
Garfo está acogido, convive con otra gata y ya confía en los humanos, juega y es, en definitiva, lo que nunca debió dejar de ser, un gato querido y cariñoso. Démosle una segunda oportunidad, lo invitas a vivir en tu familia?