A Beth la recogieron a finales de mayo de 2011 en una zona problemática, donde envenenan gatos. Estaba intoxicada y preñada. Se recuperó del envenenamiento y parió sin problemas una semana después. Es algo desconfiada pero se va acostumbrando poco a poco. Que es preciosa no hace falta decirlo, y que busca un hogar... tampoco. ¿Te animas?
|